Fotogalería: Diego Mena
Zacatelco, Tlax.- El aire limpio que recorre la zona, trae consigo un silencio que poco desaparece con el canto de las aves y el sonido de carretas y animales de granja que recorren los alrededores de la laguna.
Los espacios naturales de cada región se modifican con el paso del tiempo y un claro ejemplo de ello es la Laguna de Acomulco, un paisaje e historia emotiva, de resistencia y convivencia en el municipio de Zacatelco.
La laguna no pierde la magia que cautivó a los curiosos en su momento y que hoy en día todavía enamora, con tonos verdes de las diferentes plantas que hallaron nacimiento en tan relajante lugar, aunque se vea un poco disminuida.
Los espacios húmedos hoy forman matorrales que son alimentos para animales de paso, ganado y otras especies; un punto de encuentro y de citas para familias, los fines de semana un espacio familiar, seguro, ecológico y de sorpresas para todos. (Diego Mena)





